Madrid rinde homenaje a la ingeniería (casi) aérea con la retrospectiva de Carlos Fernández Casado. Una figura imprescindible del siglo XX que conjugó arquitectura, historia, filosofía y patrimonio.
El resultado quedó proyectado en sus puentes. Obras que traspasan la frontera de la funcionalidad para convertirse en creaciones artísticas. Como el de Oresund, —entre Dinamarca y Suecia—, el Golden Gate de Nueva York o el viaducto de Millau —Francia—. Pero en España. Fernández Casado construyó el Puente de Mérida, el del Pardo y el de Puerta de Hierro.
El desenlace: Construcciones humanistas que integran la ingeniería en la naturaleza. El equilibrio del siglo XXI.
Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid · Hasta el 12 de agosto