Del monopatín al skate ha llovido mucho. Recuerdo, en mi infancia, las primitivas tablas de plástico con ruedas y ejes que daban risa. El esfuerzo y preparación física que requería me hizo reconsiderar ese entretenimiento como un deporte. Nunca hubiera imaginado que podría ver una muestra de tablas pintadas en una galería de arte.
En octubre de 2004, en Berlín tuvo lugar una exposición sin precedentes: FauxAmi. Una retrospectiva sobre la cultura skate compuesta por 2000 piezas que ocupaban dos pisos. La lista de nombre incluían desde las padres de la vieja escuela a artistas de los 80, fotógrafos y videocreadores.
La guinda de la exposición fueron las ilustraciones originales de Marc
“Gonz” Gonzales y Ed Templeton -de United Skateboard Artists- y las tablas personalizadas donadas por Wim Wenders y Die Vier. A raíz de esta exposición se estableció en Stuttgart, un museo del skateboard en el que conviven desde los primeros patinetes de metal los años 20 a los sofisticados skates de los 90 con regusto por las bellas artes y el diseño gráfico.
En julio del año pasado en Sevilla pudo verse una muestra de 30 piezas exhibidas sobre tablas de skates rotas y desgastadas donde distintos artistas del spray como los barceloneses Freak Clüb habían dejado su particular firma. Estos lienzos nada ortodoxos mostraban diseños, collages y pinturas diversas donde el único límite a la imaginación eran los centímetros de la tabla madera. Ahora podrá verse del 7 al 22 de octubre, en la galería Iguapop (
www.iguapop.net) de Barcelona,
“Skateboard Fever” una muestra de la cultura skate representada de la mano de 50 artistas que trabajan en todo tipo de soportes, incluyendo moda, revistas, discos, fotografías, vídeos, diseño gráfico.