Por un lado, un plantel de expertos nos hablarán del arte urbano y de proyectos realizados en otras ciudades y por otro, podremos ser testigos, e incluso, protagonistas, de las intervenciones de los artistas seleccionados para el distrito. María Morata, comisaría del proyecto, nos comenta las claves del mismo.
Se quiere subrayar el carácter específico, procesual y efímero de los proyectos ¿Qué queda para después? Un catálogo con documentación fotográfica y un DVD sobre el proceso de creación y montaje de las intervenciones artísticas, su realización en el espacio público y sobre su acogida por parte del público.
Se trata de todo un reto para la inventiva del creador ¿Cómo se consigue transformar lugares comunes en sitios significantes y notables? Cada artista ha usado estrategias particulares que responden a su forma de trabajo y universo particulares integrándolas en el contexto de Legazpi/Arganzuela. Todo ello para crear un espacio posible dentro de un espacio real. Lo mejor es venir a verlo.
¿Cuál es el sentido de estas acciones y cómo se relacionan con la vida cotidiana? La mayoría de las piezas ha tenido en cuenta a los habitantes del barrio de muy distintas maneras. Por poner un ejemplo: en Heterotopía la instalación sonora de Eleni Papaioannou se escucharán las voces de vecinos del barrio soñado con su lugar ideal, con el paraíso. Tamara Arroyo rescatará los juegos infantiles en la calle que hoy han prácticamente desaparecido en su obra Entrejuegos.
Los proyectos tratan temas como la igualdad de género, la inmigración, la especulación inmobiliaria, la identidad local o la cultura de ocio ¿es este tipo de arte especialmente activista y comprometido? Creo que todo arte que se desarrolla en el espacio público debería ser sensible al contexto en el que se inscribe, sin invadirlo, pero añadiéndole valores suplementarios que nos descubran nuevos aspectos de nuestros lugares cotidianos y nos planteen preguntas nuevas.
Del 23 marzo al 20 abril · www.madrid45.net /
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