A menudo, una imagen vale más que mil palabras y, cuando esta imagen refleja una de las mayores atrocidades todavía hoy vigente, se convierte en un manifiesto. Las fotografías de Gervasio Sánchez sobre los efectos de las minas antipersonas nos han conmovido. El silencio rodea a estos cuerpos mutilados que, aún así, despiertan vida. Bosnia, Mozambique, Camboya, El Salvador, Irak, Angola, Afganistán, Nicaragua o Colombia, son sólo algunos países por los que el fotoperiodista ha paseado su cámara.
Una galería de retratos entre el dolor y la esperanza. Vidas minadas: diez años después · Instituto Cervantes · Alcalá, 49 · Hasta el 27 de enero