FEDERICO LUPPI
De tigre a domador
Apelo a la imaginación. La convicción de que otro mundo es posible, es real; pero ocurre que supone esfuerzo y mayor participación
EDM - ¿Cree que los gobiernos se han convencido ya de la necesidad de ayudar a la industria del cine?
FL - Mire, cuando la derecha necesita hacer política dice que hay que subvencionar el caucho, el petróleo, la fábrica de colchones, esto y lo otro. Y está bien. Pero cuando llega el subsidio al cine dicen que no. Para mí, esta división se justifica en la vieja aversión a todo lo que sea cultura y en que no se creen que una industria importante, en un país moderno, es la del cine; que cuando va bien es más importante que la construcción, que da trabajo a múltiples sectores: cartón, telas, lentes, cueros, químicos, laboratorios, actores... ¿Por qué es tan terrible decir que el cine, como cualquier industria, necesita planes de desarrollo? Hay que crear subvenciones porque el mercado no siempre responde a la oferta. Llego más lejos, los propios bancos, que trabajan con el dinero de la gente, tienen por vía indirecta miles de ventajas, subvenciones, etc... pero ¿dónde esta el pecado por ayudar al cine?, ¿por qué se supone que es menos importante que una empresa naviera?. Nadie responde. El cine es una industria, y como tal tiene que vender calidad. Si se consigue, se gana mercado y se forma una industria potente, que es lo mejor para reflejar los conceptos y talantes de un país.
EDM - Usted que lleva muchos años luchando contra la intolerancia, ¿Se imagina otro mundo posible?
FL - Apelo a la imaginación. La convicción de que otro mundo es posible, es real, pero ocurre que supone esfuerzo y mayor participación. La democracia obliga a trabajar, ser participativos, lúcidos, críticos, profundos... Es un trabajo tedioso y aparentemente improductivo. Sin embargo, cada vez que hay unión de fuerzas populares, más o menos contundentes y constructivas, éste cambia. No quiero dejar el mundo a los especuladores, los banqueros, los oportunistas, etc... El mundo no es de ellos, también es mío.
Por Francisco palma
Foto: Francisco palma
Revista 54 (15/04/2005 a 15/06/2005)
|