La Costa Brava es uno de los grupos más prolíficos del panorama nacional, con seis discos publicados en cuatro años, sin que esto afecte a su calidad. Su nombre parece inspirado en una orquesta de fiestas y su sonido tiene que ver con ese pop yeye de los sesenta y setenta.
En Velocidad de crucero su sonido gana en el decorado y en el uso de recursos (xilófonos, vientos y elementos electrónicos). Sus letras, uno de sus puntos fuertes gracias a Sergio Algora, son ejemplos de poesía cotidiana e historias vitales sencillas y desenfadadas. Que sigan con su propio ritmo, porque siempre llegan a buen puerto.