Stephen Merrit, el ideólogo de estos campos magnético musicales, vuelve a dar una vuelta de tuerca a su fórmula. Distortion se basa en un disco clásico, el Psychocandy de The Jesus and Mary Chain, en el sonido sucio de los hermanos Reid, para lograr que su pop orquestado y elegante suene algo más rabioso, áspero y muy low-fi.
Sus letras están captadas de conversaciones cotidianas ajenas. Coros angelicales, como en California girls, le acompañan y sonidos de ángeles caídos, que con una producción sucia, con guitarras muy noise y sintes con aires decadentes aportan un matiz nuevo, a un cancionero lleno de clase.