Un día caluroso del pasado verano, Jack White, el jefe de The White Stripes, se plantó en el ático de su amigo Brendan Benson para calmar las temperaturas de Detroit a base de guitarrazos. El resultado fue “Steady As She Goes” una canción de vigoroso power pop que les dejó tan buen sabor de boca que decidieron componer todo un álbum.
A las sesiones en el ático se unieron dos miembros del grupo The Greenhornes. Y, mientras la ciudad sudaba, estos cuatro músicos alumbraron los diez temas de su primer disco. Lo dicho, power pop, garage, rock con raíces blues, psicodelia difuminada…