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Russian Red
Rosa sin espinas
Por Laura S. Lara
 
Hace tres años, la cantautora madrileña que revolucionó la música indie en España con su melodioso Cigarettes allá por 2007, se fue a Los Ángeles y nunca más volvió. Allí, puso en venta sus vintages, dejó la música, se casó y reconstruyó una iglesia abandonada en la que desde entonces organiza eventos junto a su marido, el músico Zack Leigh
 
Karaoke es, precisamente, un disco que ofrece sus canciones de karaoke favoritas: 'power ballads' de los 80 y 90: I Want To Break Free, de Queen, All That She Wants, de Ace Of Base, I’ll stand by you, de Pretenders, Don’t You Want me baby, de The Human League…
 
¿Regresas por algún motivo concreto? No hay un por qué, hay un fluir de las cosas y un dejar pasar. He estado involucrada en otros proyectos y ahora por fin tenía espacio y ganas de volver a grabar un disco.
 
¿Por qué un disco de versiones? Siempre he querido hacer un disco que no fuera propio y también porque siempre he incluido versiones en mis repertorios y es un guiño a mi afición por los karaokes.
 
¿De dónde surgió la inspiración? Cuando me mudé a L.A descubrí un sitio llamado Smog Cutters en Filipino Town, un 'dive bar' con karaoke en el que me sentía muy cómoda. Allí iba todas las semanas sola o con amigos, a cantar 'power ballads' de los 80 y 90 que me llenaban el corazón de emociones exageradas y tiempos de otras décadas que yo no había vivido, pero me pertenecían, paradójicamente. 
 
¿Qué supone para ti este disco? ¿Es el último de Russian Red o el primero de una nueva etapa? Karaoke no va a ser el final de mi carrera, pero cierra un ciclo. La verdadera nueva etapa empezó hace dos años, cuando dejé de hacer solo música y me puse a hacer más cosas.
 
¿Cómo es tu vida ahora? Todo este tiempo he seguido haciendo música, pero a otro ritmo y en diferentes proyectos. Sigo compaginando eso con mi negocio y con trabajos como actriz.
 
Háblanos sobre Ruby Street, la iglesia renovada para eventos que regentas junto a tu marido en Highland Park. ¿Cómo surgió esta idea y cómo funciona a día de hoy?
Es un negocio increíble y muy bonito que no fue para nada premeditado. Zach y yo teníamos muchas ganas de hacer un proyecto juntos y al encontrar esta iglesia todo lo demás se fue desenvolviendo de forma orgánica.
 
¿Has conseguido desvincularte de Russian Red como el personaje que veíamos? ¿Es lo que deseabas? Todo lo contrario, he querido acercarme más a este personaje, comprenderlo, expandirlo y potenciarlo.
 
¿Qué tienes ahora entre manos? Próximamente se estrena un corto escrito y dirigido por David Priego que coprotagonizo con Carlos Troya.
 
¿Hacia dónde se dirige Lourdes, a secas? Seguir expandiéndome en lo creativo, seguir explorando fuentes de inspiración y estar siempre involucrada en proyectos artísticos, de cualquier disciplina.
 
¿Qué le pides al futuro? Que no haya desgracias.
 
¿Tus parques o jardines favoritos de Los Ángeles? Me encanta El Observatorio en Griffith Park y The Huntington Gardens en Pasadena.
 
¿Y en casa, tienes plantas, te gusta cuidarlas? Sí, tengo muchas pero lo de cuidarlas... ¡le va más a mi marido!
 
Russian Red · Karaoke · 2 de junio · Circulo de Bellas Artes
 

Russian Red. Renacer en un 'karaoke'