Exposición
Rodin-Giacometti 

Una escultura no es un objeto, es una pregunta, una cuestión, una respuesta. No puede ser acabada ni ser perfecta.” (Giacometti)

La nueva exposición de la Fundación Mapfre pone a conversar las obras de Rodin (París, 1840 - 1917) y las de Giacometti (Suiza, 1901 - 1966). Enfrenta y compara más de 200 obras de ambos artistas, separados por más de una generación, pero con muchos puntos en común. 

Ambos pretendieron esculpir la fragilidad del ser humano. Rodin, en el mundo anterior a la gran guerra, superó la representación impuesta desde el academicismo francés y les dio realismo a sus obras. Giacometti, en el mundo de entreguerras y en el inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial, marcado por el existencialismo, se alejó de las vanguardias, y puso de manifiesto la resiliencia del ser humano con sus esculturas alargadas.

Muchas de las obras de la muestra son de sobra conocidas, pero el diálogo entre ellas que se plantea es lo novedoso. La exposición recorre como encararon ambos aquello que compartían: la importancia del modelado, la materialidad y el ansía por reformular el lenguaje escultórico y reinventar la representación de lo humano llevándolo a su máxima expresividad.

El camino de similitudes que atraviesa la exposición se cierra con dos grandes esculturas enfrentadas, una de cada autor, y ambas de mismo nombre, El hombre que camina, posiblemente las obras más conocidas de ambos. Totalmente diferentes en volúmenes y en estilo, ambas muestran de la fragilidad humana.

Puntos de encuentro y disonancias entre ambos en la fundación Mapfre hasta el 10 de mayo.

 

EXPOSICIÓN: Rodin-Giacometti