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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

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Digital Tentacle: Puzzles sonoros

Desfragmentar una canción para llegar a su estructura más primitiva. Formar a partir de los huesos de la música un esqueleto, un cuerpo que tenga vida propia y que se mueva al compás de la melodía por el que se creó. Ese el principal objetivo de Circuits, la nueva app lanzada por la empresa madrileña Digital Tentacle, donde trabaja David García, compositor y diseñador de sonido. Un juego donde uno elabora a partir de la división de una canción su propia banda sonora con el Ipad como escenario principal.

Habéis creado un juego donde la clave es recomponer para componer...
Queríamos que el jugador recrease una canción rota en pedazos usando el sentido del oído. Nos pareció algo útil, bello y a la vez original, pues hay muy pocos juegos que usen como centro el escuchar. Recomponer es volver a unir algo que antes estaba “completo”. Es algo muy cercano a la reparación. Creo que eso es lo que haces en Circuits, donde le damos al jugador libertad para colocar las diferentes piezas donde le venga en gana, y se consiguen cosas que suenan muy bien.

Entrenar el oído y la sensibilidad...
El juego está basado en ejercicios del conservatorio recreados para adaptarse a nuestra idea de juego. Es un juego para ejercitar el oído, sobre todo, en los niveles de más dificultad en los que no puedes separar las diferentes capas de música. Lo que se enseña es la arquitectura de la música.

¿La habéis compuesto vosotros?
Sí, la hemos hecho en ‘casa’. Tenemos un equipo pequeño (somos 3 personas), pero con mucho talento. Primero pensamos en la estética que nos gustaba, y en alguna historia que nos inspirase, como un robot que a través de la música se va humanizando. Muy a lo Isaac Asimov, aunque al final no pudimos transportarla dentro del juego por varias limitaciones, así que nos sentamos delante del ordenador y creamos temas que luego pudieran romperse en pedazos.

¿Por qué sacarlo sólo para Ipad y no para Android?
El juego para dispositivos móviles debe jugarse en tableta, porque en un dispositivo con la pantalla más pequeña es complicado. Preferimos ver qué pasa con iPad y Steam, y probar si realmente merece la pena invertir ese tiempo en hacer el ‘port’ de Circuits a Android, o mejor otro proyecto.

¿Cómo es posible hacer rentable una ‘app’ gratuita?
Entre otras cosas por la publicidad. En tu juego que el usuario se descarga gratuitamente aparece un ‘banner’ que muestra la publicidad. Hay muchos servicios. La propia Google o Apple te ofrecen el suyo propio. De esta manera tu juego está al alcance de muchos y cada vez que un usuario juega, tú ganas un poquitin porque el ‘banner’ aparezca en la pantalla.

¿Cuál es  tu grado de adicción a la misma?
A pesar de mis esfuerzos por abandonar un poco ciertos hábitos malsanos con el móvil, a veces me encuentro con una cierta demencia que me hace mirar hacia él de forma incontrolable. Me gustaría pensar que esto le pasa a más gente y se arreglará en una próxima interacción de humanoides.

Texto: Clara Felis. Imagen: pantalla de Circuits.

Digital Tentacle: Puzzles sonoros