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Del amor incondicional de Andrea Salinas por el mar nació esta marca de ropa de baño sostenible. Diseños elegantes realizados con materiales eco-premium, como tejidos creados a partir de plásticos y redes reciclados procedentes del mar. Hablamos con Andrea para sumergirnos en el universo Now_Then

Pues resulta que todo termina cuando Miqui me propone que escriba su artículo y yo le digo que sí aunque ya no comprendo nuestra amistad, ni siquiera sé si su nombre real es Miqui —me pregunto quién tolera que lo llamen así—, e igual con su apellido, Valenciaga, Valenzuela… 

...me acerco al mar como quien va a una iglesia, algo así, porque lo que a mí me ocurre no tiene remedio y cuando se va a la iglesia, es lo que sientes, que ya no hay solución, si no, cómo te vas a meter en una iglesia a rezar si aún hay algo que puedas hacer

Cada edificio de oficinas tiene tres, cinco, siete plantas. Diez. En cada planta hay varios departamentos separados por placas. Los techos altos surcados por cables quedan ocultos por cuadrados blancos

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Marlango, dulce porvenir

Mahou ha apoyado siempre diferentes iniciativas culturales, entre ellas, la música. Los acústicos que se desarrollan en Manzana Mahou 330 tienen ingredientes muy particulares: la cuidada selección de artistas, la cercanía del público y uno “mágico”, la sorpresa: ninguno ha sido previamente anunciado.

Marlango, con su concierto inaugural, dieron la sorpresa el 10 de junio. Les han seguido Christina Rosenvinge (25 de junio) y Loquillo (16 de julio. Ver entrevista aquí). Y anticipándonos a tu pregunta respondemos: aún queda alguna sorpresa…
También siguen siendo un secreto las canciones de El porvenir, el nuevo disco que la banda de Alejandro Pelayo y Leonor Watling, Marlango, lanzará tras el verano. Hablamos con ellos en plena gira, poco antes de partir hacia Los Ángeles, para rematar detalles y rodar un videoclip. De su actuación acústica en Manzana Mahou 330, Alejandro destaca la dificultad del reto de enfrentarse a un aforo limitado a 40 personas, y que no esperaban “que estuviesen tan atentas, concentradas y participes. Había un silencio casi litúrgico que me dejo bastante impresionado”. Precisamente el “momento” con mayúsculas, del directo que más disfrutan es cuando están de gira, pero aprovechan cada instante. A él le gusta salir a correr por la ciudad donde tocan, o ir de compras para ampliar sus colecciones de sombreros y navajas: “Intento pasar el menor tiempo posible en el hotel. Leonor hace una vida más monacal, con sus libros, cuadernos, películas…”
Pero no todo es idílico, el mundo de la música está complicado, por lo que Alejandro destaca que el apoyo que ejerce una marca como Mahou es “fundamental. Este mecenazgo hace años estaba mucho más repartido, y que todavía queden marcas como Mahou a las que les interesen la música y los músicos y lo apoyen, es muy de agradecer”.
Hacer un disco tampoco es fácil: “Ha sido un viaje por un lado muy duro lleno de altibajos y momentos de desesperación pero cuando salen las cosas que te han costado tanto hace que las aprecies todavía más”, comenta Leonor, quien añade que las canciones ahora tienen mayor “peso y fuerza”, en lo que incide Alejandro. ¿La clave?: “Hay una base rítmica muy poderosa, que son Pete Thomas y Dave Faragher, batería y bajista de la banda de Elvis Costello, The Attractions”. Precisamente otro de los placeres de su profesión es el de las colaboraciones, como ha sucedido en El porvenir. Alejandro se declara “muy, muy fan de Bunbury y de Fito Paez, porque los dos tienen una cosa en común, además del talento y el estilo: lo que no se ve, que es el trabajo y el respeto por el oficio”. Leonor coincide en ambos, y añade a Santa Cecilia, “una banda que nos gusta muchísimo y son alucinantes, también tenerles es una maravilla”.

Texto: ERRE. Foto: Marlango en Manzana Mahou 330, 10 de junio 2014.

Marlango, dulce porvenir