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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Leopold Museum Viena Foto Peter Rigaud
Leopold Museum Viena Foto Peter Rigaud

Nos vamos de viaje a Viena para visitar el rastro de Gustav Klimt, Egon Schiele, Otto Wagner y Koloman Moser con motivo del primer centenario de su desaparición.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida.

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Martin Cooper: El papá del móvil

En 1973 Martin Cooper inventó el teléfono móvil. Pesaba casi un kilo y tenía una autonomía de poco más de veinte minutos. Hablamos con Cooper sobre su invento mientras recibe llamadas a su móvil sin parar.
 

¿Es cierto que la inspiración para desarrollar el teléfono móvil surge viendo Star Trek?
En efecto, fue una fuente de inspiración. Pero hubo otras. La que más me influye es Dick Tracy, los cómics, que son anteriores a Star Trek. Tracy siempre llevaba una radio a modo de teléfono móvil, también un reloj desde el que hablaba, con cámara incluso. Desde joven pensé en esa posibilidad, el crear una manera móvil de comunicación entre personas.

También es la primera persona que realizó una llamada por él… a la competencia. Es cierto. Una de las razones por las que se llegó a inventar el teléfono móvil fue que estábamos en guerra entre empresas para conseguirlo, una de esas situaciones que motivan el lograrlo. Y normalmente sucede que una lo hace antes. Yo estaba Motorola, que competía con Bell Labs. Cuando lo logramos, no se lo creían. Entonces, para demostrárselo, llamé a Joel Engel, de Bell, y cuando contestó le dije que le estaba llamando desde un teléfono móvil. Aunque hasta que no lo vio por sí mismo no llegó a creérselo del todo.

¿Qué pensó la gente entonces ante el nuevo invento?
Al principio nadie pensaba que podría ser posible, que no lo haríamos. La mayoría de la gente a quien preguntábamos, aunque sorprendidos, coincidían en que sería un invento sin importancia, que nadie tendría uno en el futuro. Y en Estados Unidos hay ahora mismo trescientos millones de teléfonos…

¿Se siente orgulloso?
Sí, es muy importante en todo el mundo. Conecta a muchas personas, pero todavía hay muchos más que no tienen un móvil. Pero todo está cambiando con mucha rapidez, creo que hay todavía revoluciones por llegar a través de la tecnología. Por ejemplo, puede llegar a revolucionar la educación, las colaboraciones entre países y personas. Pero antes de que esto sea posible, el paso más importante es bajar los costes de los dispositivos y los servicios para que cualquiera pueda tener acceso.

¿Cómo cree que el invento ha afectado al desarrollo social?
Cualquier avance en tecnología cambia las cosas. Normalmente a mejor. Pero tarda tiempo en conseguirse que todo sea a mejor. El problema sigue siendo que no todo el mundo puede acceder a esta tecnología porque, por desgracia, necesita el dinero para cuestiones más importantes. Por otro lado, hay que tener cuidado y que esta tecnología no rompa el contacto personal, se debe crear equilibrio entre las relaciones físicas, cercanas, y las herramientas tecnológicas. Tomará su tiempo, quizá la siguiente generación.

¿Pensó que llegaría a evolucionar tanto?
No, era imposible porque no existía Internet, ni ordenadores. Era más que suficiente pensar que algún día la gente llevaría encima un teléfono allí donde fuera.

¿Qué uso da a su smartphone?
Solo para lo necesario, de verdad. Aunque me gustan mucho las aplicaciones… Por ejemplo, el navegador es para mí esencial: me pierdo constantemente incluso en la ciudad en la que llevo viviendo toda la vida. Es muy común, pero es así. También me gusta una aplicación que uso en mis viajes para saber sobre mis vuelos, sobre el país o a la ciudad que voy a llegar. También lo uso para leer el correo, para enviar mensajes, y algunas otras aplicaciones sencillas, pero por ejemplo, para navegar por internet, prefiero mi ordenador. Solo lo uso cuando es totalmente necesario. Soy sincero, lo prometo. No me gusta del todo ver a la gente usar el móvil como si fuera una persona. Creo que el uso correcto del móvil es utilizarlo cuando es necesario, sacar provecho de sus grandes ventajas, pero no obsesionarse con él.

¿Imagina un futuro sin teléfonos móviles?
Imposible. Si le quitas el teléfono móvil a una persona durante un día estaría posiblemente perdida. Se ha convertido en algo esencial en nuestras vidas y que las hace más sencillas.

¿En qué trabaja en estos momentos?
Trabajo en campañas para ayudar a la gente a utilizar y sacar provecho del móvil y para conseguir que el precio y los servicios se abaraten. Lo hago en todos los medios posibles: en mi web, en mi twitter… Y estoy escribiendo un libro sobre cómo se inventó el teléfono móvil. ¡Quizá algún día hagan una película sobre mí!

Texto: Israel Paredes. 

Martin Cooper: el papá del móvil