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Leopold Museum Viena Foto Peter Rigaud
Leopold Museum Viena Foto Peter Rigaud

Nos vamos de viaje a Viena para visitar el rastro de Gustav Klimt, Egon Schiele, Otto Wagner y Koloman Moser con motivo del primer centenario de su desaparición.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida.

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Cabaret Du Néant de Pablo Raijenstein

El cabaret sin baile

por Cynthia M.R.

Las vedettes y el cancán que conquistaban a señores en frac y sombrero de copa no era el único tipo de teatro de variedades al que asistir en la noche parisina del siglo XIX. Uno de ellos, el más siniestro de todos, El Cabaret du Néant, resucita dos siglos después para instalarse en la Gran Vía madrileña, en el Palacio de la Prensa.

“¡Bienvenido, oh viajero fatigado, al reino de la muerte! ¡Entre! ¡Escoja su ataúd, y siéntese!”. Con esta frase resonando en sus oídos y envueltos en sombras se adentraban los intrépidos en el Cabaret du Néant, o Cabaret de la Nada. Entonceslos espectadores se acomodaban en la llamada Sala de intoxicación – lo que hoy sería el bar - en torno a mesas en forma de ataúdes y lámparas hechas con huesos humanos ansiosos de ver un mundo de magia e ilusiones ópticas en el que el más allá era el protagonista indiscutible de la noche.

Corría el año 1892 cuando llegó a París el ilusionista Antonin Dorville con un espectáculo bajo el brazo que rompía con los clásicos cabarets que poblaban el bohemio barrio de Montmartre. Bautizado como el Cabaret du Néant, de cabaret solo tenía el nombre. Al contrario que lo que ocurría tras las paredes de sus vecinos el Moulin Rouge o el Folies Bergere, el número musical no era el más esperado. De hecho ni existía. Tras la puerta del número 34 del Boulevard de Clichy lo que ocurría era un show de magia, con avanzadas ilusiones ópticas para la época, en el que la muerte y el espiritismo se convertían en protagonistas. Uno de los trucos que gozaron de más aplausos era conocido como “Pepper’s Ghost”, que consistía en transformar ante la mirada atónica del público a un voluntario en un esqueleto.

El nuevo Cabaret Du Néant, que llega a Madrid para revolucionar el concepto de magia en escena, ha sido producido por Hendrick’s Gin y credo por Pablo Raijenstein. Bajo el llamativo eslogan “Donde lo póstumo es de rigor”, este cabaret fantasmagórico vuelve a revivir doscientos años después adaptado a los tiempos que corren. Bajo la batuta del reconocido mentalista Raijenstein, maestro de ceremonias, el elenco de artistas del misterio escogidos para el show le harán temblar, reír, y sobre todo, quedarse con la boca abierta.

Un espectáculo en el que no falta el mentalismo, las resurrecciones o las artes marciales. Todo ello bañado en altas dosis de humor negro y momentos que le dejan a uno sin palabras y con un escalofrío en el cuerpo. Entre el reparto destacan la ilusionista Anibel Vecino, que revive a una mujer barbuda misteriosa y poco convencional que le dará las claves de su futuro; el mago cómico Jaime Figueroa, que encarna el papel de un ventrílocuo con graves problemas fraternales o la artista en artes marciales Jana Katana.

Cabaret du Neánt de Pablo de Raijenstein. Hasta el 30 de junio en el Palacio de la Prensa (Callao, 4). No recomendado para menores de 18 años.
Entradas desde 15 euros

El cabaret sin baile