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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Leopold Museum Viena Foto Peter Rigaud
Leopold Museum Viena Foto Peter Rigaud

Nos vamos de viaje a Viena para visitar el rastro de Gustav Klimt, Egon Schiele, Otto Wagner y Koloman Moser con motivo del primer centenario de su desaparición.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

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Una de polis y cacos
Yllana
Texto Raul Losánez
 
Después de estrenar en los Teatros del Canal su último trabajo, llamado The Gagfather, los chicos de Yllana han desembarcado ahora con él, como si tal cosa, en el pequeño Teatro Alfil, que ellos mismos regentan. Hablamos con Fidel Fernández y Jony Elías, actores de la compañía. Se ha simplificado un poco la escenografía… y ya está.
 
Y no podrían haberse adaptado mejor al nuevo espacio, porque el éxito de la función es el mismo. Cualquier sitio es bueno para hacer reír; y de eso, de hacer reír, esta compañía de teatro gestual, que en 2016 cumple 25 años de existencia, sabe más que nadie. Fidel Fernández y Jony Elías son miembros de Yllana y dos de los protagonistas de The gagfather, una obra que revisa con mucho humor la clásica historia de polis y cacos.
 
Aunque se rían un poco de él, yo diría que les gusta bastante el género negro, ¿no?
Jony: La obra es una comedia disparatada, entre otras cosas porque hay muchos disparos (risas); pero sí, es también un claro homenaje al cine negro. De hecho, es casi una película de género hecha en teatro.
 
Son un tanto particulares estos buenos y malos que han creado.
Fidel: Sí, los buenos son más torpes que buenos realmente. Yo diría que bueno, bueno… solo es el jefe de policía.
 
¿Hay mucha diferencia entre hacer The gagfather en el Canal y hacerlo en el Alfil?
Fidel: Al no poder meter la escenografía original, nos hemos ido a una cámara negra algo inmóvil; pero se potencia mucho más el trabajo de los actores, porque están muy cerca del público. Se pierde por un lado y se gana por otro.
Jony: Nuestro humor es gestual, y en ese sentido es importante que el espectador no se pierda nada por estar alejado.
 
Dedicamos esta edición al mundo del arte. ¿No hay cierta similitud entre la pintura y esa imagen que se proyecta de una escena basada en la gestualidad?
Jony: Claro. Los espectáculos de Yllana son eminentemente visuales. En una obra de texto, el espectador puede quedarse con una frase o con un diálogo; pero, en los nuestros, el público se marcha con imágenes, con fotografías de lo que ha visto. Yllana es pura plasticidad.
Fidel: Bueno, aunque no hablamos, cuidamos mucho también el lenguaje sonoro; pero sí es verdad que, al no utilizar texto, nuestras escenas pueden verse a veces como cuadros.
 
El teatro de Yllana pasa por ser un teatro fresco, moderno y dirigido a un espectador de hoy. ¿Se parece en eso al arte contemporáneo?
F: Aunque no se vea del todo reflejado en el escenario, yo creo que en el teatro todo influye, y el arte contemporáneo, por supuesto, también. A mí, como creador, me aporta todo cuanto hay alrededor. Ver una exposición, por ejemplo, me hace desarrollar ideas en muchos casos sobre imágenes extraídas de ella. Y creo que, probablemente, a un artista contemporáneo también le influya ver una obra de teatro.
 
The Gagfather · Teatro Alfil (Pez, 10) · Funciones de miércoles a domingo 

Yllana. Una de polis y cacos