Advertisement

Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Leopold Museum Viena Foto Peter Rigaud
Leopold Museum Viena Foto Peter Rigaud

Nos vamos de viaje a Viena para visitar el rastro de Gustav Klimt, Egon Schiele, Otto Wagner y Koloman Moser con motivo del primer centenario de su desaparición.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

<
>

Dominique A

Dominique A
Y se hizo la luz

Con su nuevo disco Vers les lueurs (Cinq7 / Green Ufos, 2012) el francés Dominique A busca otras fuentes de inspiración: la luz, la naturaleza… Su música suena con más brío; abre un camino más clásico, más orquestal, con influencias de Ravel, Debussy y Satie; y experimenta sin perder un ápice de su estilo. Y sus letras atrapan, porque son historias que rezuman vida, que arrastran experiencias y contienen una mirada profunda.

Tras ocho discos, los siete anteriores reeditados hace poco con material extra, el músico francés sigue explorando sendas, descubriendo nuevos parajes.La musique (2009) era más oscuro. Con éste no tenía la intención de hacer un disco sobre la idea de la luz en relación con la duración de la vida. Es más filosófico que político. Prefiero trabajar con metáforas, con ideas morales, con ideas de filosofía de vida, más que abordar temas políticos. Para que las canciones duren más tiempo”, nos comenta en un céntrico hotel madrileño.
Dominique A se posiciona ante la vida y ante la música, implicándose, acudiendo a la gente creando una banda, una pequeña comunidad, consciente de esa búsqueda de un colectivo: “De encontrar formas de vivir juntos”. Pero sus canciones nacen en la soledad, en forma de voz y guitarra. Luego es un artista que nunca se acomoda, y si ve que una fórmula funciona, sabe que con el siguiente disco romperá con todo y cambiará su forma de trabajar para no repetirse. “Soy artista porque la vida me da miedo, porque no entiendo nada. El otro me da miedo pero al mismo tiempo soy capaz de ser sensible a él, a lo que piensa, a su forma de ver las cosas y a lo que parece que siente. Cuando cantamos o hacemos algo artístico tratamos de ir contra nuestro propio pesimismo. No se es artista por azar, no se es artista por cantar a la alegría. Un artista que canta a la alegría, es un artista que tiene algo que esconder”.
Con una trayectoria iniciada hace casi veinte años mira el pasado con amplitud. “No soy para nada nostálgico. Hablo mucho del pasado pero no para lamentarme de él. Es una forma de decir, necesitamos el pasado para vivir bien el mañana”.
Y, ¿cuál es su estilo? ¿Canción popular o ‘nouvelle chanson’? “Ya se hablaba de ‘nouvelle chanson’ en los años setenta, entonces empieza a ser algo trasnochado. La ‘chanson’ es un arte popular, no hace falta que sea populista. La música populista es aquella que complace al pueblo, al gran público, como la música de fiestas populares. Si consideras que la canción es un arte popular inmediato es necesario ser exigente para que se convierta en algo fascinante, para que sea universal sin olvidar una ambición artística, y llegar a un gran número de gente: que el ganador principal sea el arte”.
Cuando aborda el tema de la creación, tiene claro que “una canción que perdura es aquella que no puedes imaginar con otras notas o con otra letra. Esa es la magia. Como artista no la puedes decidir. Escribes y escribes, y en un momento dado pasa algo y aparece”.
Su canción perfecta es Riverman de Nick Drake. “Es misteriosa, la melodía es magnífica, los arreglos son sublimes, el sonido es increíble y tenemos la impresión de escuchar el río y de ver a ese hombre. Es casi mística. Es mi máximo referente musical”.
Al hablar sobre lo que llega al inconsciente colectivo para que una canción resista el paso del tiempo y siga gustando. Nos deja una frase para la posteridad: “Las canciones deben ser misteriosas para ser convincentes”.

Texto: Andrés Castaño

Dominique A. Y se hizo la luz