Advertisement

hotelito, donde, habitan, sueños, revista, cultura, duende
 
Carretera y manta
 
Por Mónica Cuende
 
Christina nació en Dinamarca. Tras vivir en diversos países se instaló en España donde trabajó en promoción turística y conoció a Cándido. Con una vida acomodada prefirieron complicársela. Juntos soñaron en llevar adelante un proyecto que les permitiese tomar sus propias decisiones. Y crearon El Hotelito. Este pequeño hotel, situado en Navaluenga, a 100 km de Madrid es 'el primer hotel con denominación agrochic', comenta Christina. En él, ella hace de todo un poco: recepcionista, cocinera, web-master, decoradora... 
 
¿Qué soñabas en tu infancia? Tenía una tía que era profesora y viajaba mucho y yo quería hacer lo mismo. He vivido en EE.UU., Suiza, Francia y ahora en España. Y conseguí hacer de mi sueño una profesión, he sido directora adjunta de la oficina de turismo de Francia en España y Portugal.  
 
¿Por qué decides dar un nuevo rumbo a tu vida? Conocí a Cándido, mi pareja, mientras trabajaba en la oficina de turismo y él en Air France. Coincidimos trabajando juntos en varias promociones. Yo era muy urbanita y él me transmitió su amor por la naturaleza. Y entendí que se podía vivir de otra manera y juntos empezamos a soñar en un proyecto común: El Hotelito. 
 
¿Os costó hacer realidad vuestro proyecto? Dejamos nuestros trabajo e invertimos los respectivos finiquitos en el proyecto. Mi mayor resistencia fue el miedo a ser empresaria por la presión y la inseguridad de no tener un sueldo fijo, pero las ganas de tomar mis propias decisiones fueron la motivación necesaria para seguir adelante. Incluso ante las dificultades de reunir el capital necesario para iniciar el proyecto, pues los bancos, tras la crisis financiera, limitaron la concesión de créditos. 
 
¿Tuvisteis algún tipo de ayuda? El Hotelito era un proyecto diferente y único, un hotel agrochic de tres estrellas con muchas posibilidades y nuestros familiares confiaron en nosotros y nos ayudaron a completar la financiación. El haber trabajado en grandes empresas donde aprendimos marketing y promoción ha contribuido a conseguir posicionar nuestro hotel. Creo que el hecho de poner las ideas, objetivos y deseos sobre un papel hace que se queden en algún rinconcito de tu cerebro, y te influye sin que te des cuenta a llevar a cabo tu sueño.
 
¿En algún momento pensasteis en rendiros? De verdad, nunca he pensado en desistir, no había otra opción que seguir adelante. Y en los momentos de bajón nos hemos apoyado mutuamente.
 
¿Crees que habéis tenido suerte? Leí una frase: 'tu destino no es cuestión de suerte, sino de elección'. Y estoy de acuerdo, todos los días elegimos cómo vivir. Yo creo que hay 'elementos catalizadores' que te empujan a observar y luego tomar decisiones. En mi caso personal, fueron un conjunto de elementos, profesionales y personales, los que me animaron a tomar la decisión de lanzarme a emprender ese sueño. Creo que puedes fomentar tu suerte haciendo las cosas bien y cuanto mejor trabajas, más suerte tienes.
  

Carretera y manta