Advertisement

vidya, maría, instructora, yoga, esterilla, sueños, habitan, duende, cultura, 149
 
Vidya María
Sueño relajado
Por Mónica Cuende
 
Vidya María Marco (Zaragoza, 1987) es instructora de Yoga y organiza acciones solidarias donde esta disciplina despierta conciencias. Su historia vital revela que enfrentarse a la muerte es un camino duro, pero también una liberación que impulsa a llevar a cabo aquellos sueños que una vez tuvimos en la infancia.
 
De pequeña soñaba 'con ser escritora, viajar con la casa a cuestas con un diario de ruta bajo el brazo que incluyera dibujos, poemas y entrevistas a desconocidos. Era una niña inquieta, observadora y con instinto nómada', nos cuenta. Con su empeño ha demostrado que los sueños se cumplen, por decisión propia: 'He conseguido vivir sin apegos y sin una casa fija, viajando siempre que quiero. Además de hacer del Yoga mi profesión y darle a la vida un sentido de búsqueda y conocimiento que comparto con los demás'. La primera parte del sueño también se cumple: junto a la actriz Juana Arana y la pintora María Argüelles lanzan su primer poemario erótico: Sólo la belleza mueve las nubes en el cielo, un proyecto audiovisual.
 
Ella pasó de ser María, vendedora, a Vidya (su nombre espiritual), y a compartir las enseñanzas del Yoga a través de acciones con una motivación solidaria, 'para llegar exactamente a dónde quiero ir: al corazón. Se trata de acciones como ‘Yoga Day’ (Amnistía Internacional, 2014), en apoyo a las mujeres del mundo víctimas de la violencia de género; ‘Yoga por abrigo’ (2014-15), en auxilio de las personas que pasan la noche en la calle; y coopero junto a Elsa Aguirre en el proyecto Fuera de la esterilla (2015), en favor del pueblo nepalí.
 
El cambio llegó hace cinco años tras ser 'satisfactoriamente operada de un aneurisma cerebral. Durante la rehabilitación hice lo contrario a lo que los médicos me indicaron. Me dijeron que no hiciera deporte y que evitara las emociones fuertes, ¡vaya, que no viviera! La medicina me salvó, pero en el camino a la sanación imperó el deseo de soltar y querer curarme. Una vez recuperada hice las maletas en busca de las respuesta a las preguntas que todos nos hacemos. Viajé durante seis meses por India, el Himalaya y Nepal. Aprendí a ser agradecida con la tierra que nos sostiene y me formé como instructora de Hatha Yoga y en medicina Ayurveda'.
 
Los obstáculos, en su caso, estaban dentro: 'Las resistencias tenían su único origen en una identidad férrea, en la identificación con el ego. Si alguien nos dijera que todo el sufrimiento y toda la lucha son innecesarios, probablemente lograríamos alcanzar nuestras metas'. Porque para María el secreto está en 'el trabajo constante, la buena concentración, y el desapego. He logrado dedicarme a lo que me gusta, pero he fracasado muchas otras veces'.
 
Pero nunca ha pensado en tirar la toalla: 'cuando el camino se hace arduo dejo resonar mentalmente: voy despacio porque voy lejos”.  Su sueño sigue siendo “vivir una vida coherente con los anhelos del corazón. ¡Y aún me quedan decenas de ellos! ¡Cientos que todavía no conozco y miles que se quedarán sin cumplir! Es maravilloso estar aquí y poder contártelo'. 
 
 

Sueño relajado