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Harry Dean Stanton en Lucky
Harry Dean Stanton en Lucky

Lucky. Una película modesta, frágil y a la vez recia como su protagonista, el genuino Harry Dean Stanton.

Con el street food instalado en nuestra agenda de ocio gastronómico, la fruta y verdura frescas, los pescados de lonja y las carnes al corte para paladares exquisitos, los mercados de abastos se convierten en la mejor opción para disfrutar de una buena comida después de haber llenado el carro de la compra

Dicen que La Boqueria es el mejor mercado del mundo. No solo por los 500 años de historia que arrastra este lugar de culto en el corazón de Las Ramblas, ni por el hecho de que si ellos no lo tienen es que no existe, ni siquiera por su papel de catalizador en el boom gastronómico que ha vivido la cocina en las dos últimas décadas...

Ya en sus tres álbumes previos, la banda Egon Soda, uno de los versos más libres del rock español, había cargado las canciones de contenido social y ambición literaria. Ahora, redoblan el voltaje en lo primero, El rojo y el negro del título no va por Stendhal

Sidecars es lo contrario a producto industrial. La evolución de Gerbass, Juancho y Ruly tiene bastante más que ver con barro, insomnio y carretera que con una estrategia trazada en hojas de excel. Por eso su público - tan auténtico como sus botas Chelsea- ha conseguido que la banda de Alameda de Osuna cuelgue 'Sold Out' hasta cuatro veces en La Riviera

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Dos Bigotes

Literatura necesaria

Por Rebeca Queimaliños · Foto: Paul Rodríguez

El proyecto resultaba tan atractivo como arriesgado: editar literatura de temática LGTBI para todos los públicos. Su primer título fue 'El armario de acero', una antología de poesía rusa que recopilaba textos de autores que Vladimir Putin quería silenciar con su ley 'contra la propaganda homosexual'. La edición, estéticamente impecable y con una fuerza literaria implacable, fue una declaración de intenciones. Desde entonces no han dejado de publicar buenas historias. Los artífices de Dos Bigotes, Alberto Rodríguez y Gonzalo Izquierdo, explican cómo han conseguido acceder a un territorio tan desconocido como inhóspito y reivindicar buena literatura que no estaba al alcance de casi nadie. 
 
Da la sensación de que, hasta vuestro aterrizaje, la literatura LGTBI era residual o muy nicho… Partimos de la especialización para tratar de derribar prejuicios y miedos ante una temática que en algunos casos se puede considerar como «ajena». ¿Cómo? Con buena literatura y diseños cuidados.
 
¿Conseguido? En esas estamos… aunque los cambios cuestan y nuestra propuesta es un tanto ambiciosa —y no sabemos si ingenua—. Pero en la medida en que somos conscientes de que nuestros libros están llegando a lectores muy diversos, creemos que no vamos muy desencaminados.
 
¿Cómo es el proceso de búsqueda de obras? Desde la valoración de manuscritos, el «rastreo» de obras clásicas, la búsqueda de autores internacionales y nacionales que nos gustan o el diseño de proyectos propios. El criterio es que sean libros que se adecúen a nuestra filosofía editorial, que de alguna manera tengan presente la diversidad sexual, emocional, afectiva… 
 
¿Ha sido difícil introducir la cabeza en un sector tan hermético y 'familiar' como el editorial? El salto desde el mundo del periodismo al sector editorial ha sido menos complicado de lo que en un principio hubiéramos podido imaginar, sobre todo gracias al apoyo de muchas personas que nos han aconsejado y ayudado cuando dábamos nuestros primeros pasos. Los mayores obstáculos proceden de las propias dinámicas de un sector, el editorial, que se enfrenta a un momento de profundas transformaciones sociales y culturales, relacionadas sobre todo con los cambios en los hábitos de ocio, la pérdida de lectores, etc. Otro hándicap, que tratamos de solventar con ingenio e imaginación, viene dado por el propio tamaño de nuestra editorial, que limita margen de acción a la hora de dar a conocer nuestras novedades.
 
Pese a las conquistas sociales, arrastramos homofobia y prejuicios. ¿Cómo ha evolucionado España? A nadie se le escapa que la evolución ha sido muy importante, no solo en los logros promovidos desde los colectivos y plasmados después en leyes en contra de la discriminación y la homofobia, sino en la aceptación que estas conquistas han tenido en la sociedad española. Pero esto no quiere decir que vivamos en un país donde hayan desaparecido los prejuicios. Todavía hay mucho que hacer para alcanzar esa igualdad real y está claro que uno de los ámbitos en los que hay que actuar (y quizás el más importante) es el educativo.
 
¿Es importante que en Madrid se celebre el World Pride o es más simbólico?Es importante en la medida en que Madrid es una ciudad abierta y tolerante y el World Pride Madrid es una buena ocasión para demostrarlo. Sí nos gustaría que se aprovechase la oportunidad para conseguir un Orgullo que represente la multitud de sensibilidades que hay en el colectivo y que trascienda ciertas etiquetas y 'parcelas' que pensamos no dejan de ser reduccionistas. Quizás es posible repensar un Orgullo que vaya más allá del consumo y en el que, por ejemplo, la Cultura (en su sentido más amplio) tenga un papel más destacado. 

Dos Bigotes. Literatura necesaria