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  • GASTRONOMÍA
  • Tamán, esencia de México
  • Por Victoria S. Bravo
  • Fotografía del proyecto fotográfico del restaurante Tamán

Para Estefanía y Luis Ángel la fotografía no es solo una pasión y necesidad artística, sino el motivo que les trajo a madrid y una parte fundamental del que se ha convertido en su proyecto más personal y emocional, el restaurante Tamán (calle de Alfonso VI, 6). Un lugar donde probar la cocina mexicana más desconocida y redescubrirla, también, a través de la fotografía. 

Porque Tamán, que en huasteco significa ‘lugar donde se encuentran’, está concebido como un lugar donde las emociones confluyen, por esto consideran que la cocina y la fotografía siempre se encuentran y lo hacen guiadas por la emoción. Como ellos mismos afirman, “fotografiamos lo que sentimos y cocinamos emociones […] comer reconforta y hay un vínculo natural en el acto de alimentar y la familia”. Además, con la fotografía han tendido un puente visual con México, lo que les permite mostrar, no solo su gastronomía, sino también, sus tradiciones, costumbres, fiestas, en fin, su cultura. 

Este restaurante de cocina mexicana ‘atípica’ es también un homenaje a su familia y a los guisos que sus madres, tías y abuelas cocinaban desde el cariño, por eso mismo consideran que “se sientan a comer aquí, lo que se guisa allí”. Ambos buscan que comer en Tamán sea como realizar un viaje hasta el origen, “aquí se come como en casa, con sus tiempos de elaboración, con el cariño como ingrediente principal, y con el respeto hacia la gastronomía mexicana, que es patrimonio inmaterial de la humanidad”, de la que ellos consideran hay un desconocimiento generalizado de su raíz. 

Cada uno de los platillos, recetas de Maricruz, de Justino o de Rosita, se guisan en cazuelas y ollas de barro que ellos mismos trajeron desde México porque los entienden como elementos fundamentales para el sabor. Pero, ¿qué tomar la primera vez que uno visita Tamán? “Nosotros sugerimos sentarte a tomar un vaso de agua de sabor hecha del día, elegir de la carta el plato que llame tu atención o, como decimos en México, el que más te late, y cerrar la sobremesa como los ancestros, con una bebida espirituosa, un tequila o un mezcal, eso sí, a besitos”. 

GASTRONOMÍA: Tamán, esencia de México