Esta novela está montada sobre la idea del doble, la del clon, la del gemelo. Narra mediante un juego literario otro juego literario, los personajes parecen extraídos de otras novelas –hay una referencia clara a Lewis Carroll y sus amores pedófilos plasmados en Alicia- y en una de las historias –o tal vez sólo haya una- los personajes parecen sextillizos nombrados con los días de la semana.
La lectura de esta novela proporcionará, más que certezas –para qué las certezas, más propias de las matemáticas, profesión a la que se dedicaba Carroll- numerosas sugerencias. Imágenes embriagadoras que se nos presentan a la vuelta de una página y se quedan reverberando en nuestros cerebros largo rato, como si se tratase de la risa del gato de Cheshire. Como en las películas de Linch aquí importa lo que se siente durante la lectura.
Periférica, Cáceres, 2007