El futuro de la literatura es, sin duda, mestizo, como el de todo el planeta, y una muestra de los senderos que seguirá cuando no se rebaje a lo fácil, a lo cómodo, es la obra de Daniel Alarcón. Nacido en Perú, al que vuelve asiduamente, educado en los Estados Unidos, escribe en lengua inglesa y nosotros lo tenemos que leer traducido –estupendo trabajo de Jorge Cornejo, ayudado por el padre del propio autor-, sus historias retratan la miseria del primer mundo y los anhelos del tercero, o viceversa, porque vienen a ser lo mismo, con una humanidad subyugadora y una capacidad de representar la realidad ante el lector única.
Las reseñas de libros están llenas de exageraciones y ditirambos, no dejen que el ruido les impida acercarse a este autor. Tiene mucho que ofrecer, se lo prometo.