Contra la censura: J.M. CoetzeeSupongo que un editor puede hacer lo que quiera con un libro al editarlo, incluso dirigir la interpretación del lector modificando el título de un libro. El premio Nobel, siete años antes de serlo, tituló a su libro “Ofender: ensayos sobre la censura”.
Amor y basura: Ivan KlímaResulta tentador leer en clave de metáfora y símbolo la historia de Jarou_ek Marek, un escritor obsesionado con la obra de Kafka al que la censura estatal convierte en barrendero, y relacionarla con la peripecia vital del propio Klíma, que tras haber pasado por un campo de concentración nazi en su infancia se convirtió en un dramaturgo exitoso silenciado por el estado que sospechaba de su disidencia.
La pulga de acero: Nicolai LeskovLeskov sufrió dos tipos de censura. Una, en su vida personal, al ser despedido de su puesto de funcionario por las opiniones liberales que exponía en sus textos. La otra en su valoración literaria, al ser considerado durante muchos años un autor de segunda fila, de banquillo, del que se burlaba el siempre fino lector Nabokov. Quizá por eso la fortuna editorial de Leskov ha sido escasa.
RETRATOS DEL COMPROMISO: 69 imágenes que exhiben el universo más intimista del fotorreportero Juantxu RodríguezUn disparo en el ojo izquierdo mató al fotoperiodista Juantxu Rodríguez en Panamá en 1989. Horas antes, su cámara retrataba la invasión americana. Ahora, PhotoBolsillo reúne y publica una colección de 69 imágenes que exhiben el universo más intimista del fotorreportero: retratos de lo cotidiano que arañan la crueldad.
Ricardo Menéndez Salmón: GritarLa voz de Menéndez Salmón ha sido siempre ampulosa, susurrante, dedicada más a ganar al lector por puntos que por K.O. Quizás por eso hasta ahora sus cuentos tenían un tempo remansado, más cercano a la novela, que los hacía menos impactantes de lo que sería deseable. Y llegó Gritar, el cuento que da título a este libro. Un cuento único, perfecto en su abocetamiento, rotundo en su sencillez y sinceridad.
David Le Breton: El silencio. AproximacionesLa velocidad, la información, la fabricación, el ruido que nos rodea hoy es ensordecedor, aturde, y la sociedad nos impone tener que sobrevivir en medio del continuo rumor del mercado. Reivindicar el silencio se torna, pues, una provocación vanguardista, única, moderna.
Fogwill: Help a élLa realidad masticada, saboreada hasta el tuétano, mordida y paladeada hasta la extenuación. Pocos autores son capaces de materializar este mundo como Fogwill. Y un ejemplo perfecto de esa capacidad es esta novela corta en la que, partiendo del relato El Aleph –el título es un anagrama del cuento borgiano- nos cuenta una alucinada y alucinatoria sesión amatoria.
Irving Welsh: Secretos de alcoba de los grandes chefsEl tono socarrón de Welsh es toda una marca de estilo. Los protagonistas de Trainspotting y Porno quedaban retratados en cada uno de sus gestos bajo la implacable mirada del escritor escocés. Y en su última novela ha conjugado todo su talento para dar forma al que quizá es el personaje más complejo y contradictorio de todo el imaginario que ha construido alrededor de la cultura de clubs, las drogas, el macarrismo callejero y Escocia.
Ante tus ojos: François MattonEstos pequeños haikus gráficos de François Matton a través de una consiguen que el tiempo se detenga en cada página, que el mundo avance sigiloso en un mundo de sensaciones, anhelos, recuerdos, proximidad, cotidianeidad, pequeñas manías...
ABOGADOS DEL DIABLO: Elvira NavarroPlantear a estas alturas semejante cuestión, pensarán ustedes, no tiene sentido. La respuesta es obvia. Tanto es así, que voy a ahorrarles la mía. He de confesar que me importa un pimiento contestar, pues mientras me entretenga en defender o atacar la pertinencia de tal denominación, sólo alimentaré un problema espurio, radicalmente falso.
Valérie Mréjen: Mi abueloUna novela heterogénea que sirve para hablar de cosas muy cercanas, de la vida, del día a día de la gente común. Mréjen ha sabido beber de algunos de los experimentos más interesantes de la vanguardia oulipista, en especial los inventarios a los que tan aficionado fue Perèc, para reflejar la realidad cotidiana de los jóvenes franceses de su generación.
Guadalupe Nettel: Pétalos y otras historias incómodasEn estos seis relatos un hecho extraño, poco común, suele servir como desencadenante de un discurso distinto, de una narración en la que lo monstruoso, ese concepto que se mueve entre la belleza y la fealdad cuando en realidad se refiere tan sólo a lo que escapa al promedio, toma cuerpo.
Lucía Puenzo: El niño pezAntes que realizadora de prestigio, la Puenzo probó las mieles del éxito con sus novelas. Como ninguna editorial se ha lanzado a editarla en España hay que recurrir a la importación para leer, por ejemplo, esta primera novela, que ahora está adaptando, ella misma, a la gran pantalla.
Belén Gopegui: El Padre de BlancanievesEstaba ya cansada de entrevistas Belén Gopeguii cuando intentamos acceder a ella para que nos hablase de su sexto libro, para poder conversar con una de las voces más lúcidas de nuestras letras. Y es de entender su negativa dado el interés que suscitan todas sus obras y la presión mediática a la que se ven sometidos quienes menos la desean.
CÉSAR AIRA: Las aventuras de BarbaverdeBarbaverde es un superhéroe discreto y que pasa desapercibido. Se enfrenta a su archienemigo: el doctor Frasca que, como todo malvado, quiere hacerse con el poder del la tierra. Pero Barbaverde cuenta con la colaboración involuntaria del periodista novato Aldo Sabor y de su amor platónico: la artista conceptual Karina.