BABY DEE: Safe inside the dayLa nueva entrega de esta mujer atrapada en el cuerpo de un hombretón significa su debut en Drag City, sello madre de la independencia, y su confirmación como figura mayor de la torch song añeja y rimbombante
DOMINIQUE A: Sur nos forces motricesPrimer directo del de Nantes y triunfo total. Si en sus conciertos en solitario Dominique Ane hace brillar su cancionero en un total ‘tête à tête’ con el público cuando actúa con banda, como es el caso, el asunto adquiere un nivel superior.
VV.AA: I hate musicHurtz, Circle Square, Manhead, DK7 o Colder están convocados junto al estupendo Paris Hilton de Mu, o Human Fly por Sonovac.
THE RIGHT ONS: 80.81Tras experiencias en otros grupos y un sencillo de siete pulgadas, I´m Waiting For The Man, The Right Ons presentan un primer larga duración cargado de soul, funk y rock. Once cortes que tienen el poso de haber escuchado a los grandes de su estilo y llegan con la lección bien aprendida.
VV.AA: Flamenco chillinFluye desde música de inspiración sefardí, romaní, de los balcanes, o pop de fusión con pinceladas flamencas. Incluye temas de Los Desterrados, la argelina Souad Massi, Oi va voi (con la voz de KT Tunstall), Madrid de los Austrias o (no podía faltar) Nitin Sawhney Ya vienen los reyes...
RUIZPANTALEÓN: RuizpantaleónMaxi Ruiz y Jaime Pantaléon construyen un discurso que bascula entre el techno acústico, la canción electrónica de autor y el flamenco avanzado. Y es que cuenta con la inestimable participación de Enrique Morente en un tema mágico que hace que este debut sea un punto y aparte en la música española.
ASSTRIO: DesplazamientoAsstrio han cambiado, el giro hacia la electrónica es evidente en su segunda entrega, quizá de ahí su título, Desplazamiento. Permanece el jazz y el funk con el que se presentaron en su demo y que alargaron hasta As Soon As Possible.
UKE: ukeEl dúo formado por Roberto Marín y Laura Soriano posee la magia de la electrónica ensoñadora, como si de la banda sonora de una novela de Lewis Carroll se tratase
CECILIA BARTOLI: DeccaDECCA nos ofrece una cuidadísima grabación, un libreto de más de 100 páginas y la fantástica interpretación de la Bartoli en obras de la propia Malibrán, su padre Manuel García, Pacini, Bellini y otros muchos contemporáneos de principios del siglo XIX.
SHANNON WRIGHT: Let in the lightLa Wright es perra vieja, por mal que suene, pero ésta encontró la inspiración hace muchos años, entre referencias en pequeños y exquisitos sellos, o en grandes intentos para compañías de solvente abolengo como Quartestick, la que da voz a los ingeniosos del rock contemporáneo, y en su momento a Calexico, valedores de Wright.
CAT POWER: JukeboxChan Marshall se sabe por encima del resto. Está completamente segura de su propia inspiración y a veces la excesiva confianza juega malas pasadas. Para el segundo disco de versiones de la más solventes de las herederas de Joni Mitchell, se ha contado con algunos incunables, ocultos o más visibles, como es el caso de New York.
PROMISE AND THE MONSTER: Transparent knivesComo una suerte de Chico Ostra en femenino, si es que tal cosa es posible, la sueca Billie Lindahl se hunde en oscuras pesadillas de alcoba infantil que delimita con un paisaje de azulado frío acústico.
KD LANG: WatershedLa canadiense KD Lang recupera su estilo de canción más directo y desnudo, y nos ofrece un disco exquisitamente producido y elaborado a partir de canciones donde llega a la raíz de las cosas y triunfa. Lang evita las referencias directas al country o a la canción más popular que la hizo triunfar y desgrana once canciones que respiran un universo muy personal.
JOAN OSBORNE: Breakfast in bedEste 2008 parece que va a ser el de las grandes voces del nuevo soul, Asa o Duffy, pero recupera a vocalistas de alta calidad como a Joan Osborne. Muchos la conocerán por un superhit de 1995, One of us, de su disco Relish. P
CHARADES: En ningún lugarEn ningún lugar, y en casi todos los que están en el mapa de lo alternativo. Charades, ya sin el artículo que las precedía, se visten de largo en la barcelonesa Bcore con un segundo disco que, como dice la hoja de prensa – y por eso se dice a discreción-, suenan a las The Breeders más ácidas, que, a falta de referentes claros, pasan por lo que es En ningún lugar: un disco de rock rápido entre el amor y la desazón de mil cotidianeidades.