Jorge Arévalo Marchán (Madrid, 1968) es colaborador habitual de Rolling Stone, El Mundo o Vanidad y ha sido el encargado de realizar la ilustración de portada de nuestro Orientextremo. A finales de 2005 autoeditó el libro “Retratos” en el que muestra algunos de sus mejores trabajos centrados en el mundo de la música y el cine, así como alguno inédito. Recientemente acaba de recibir el premio Daniel Gil de ilustración.
¿Qué personaje le ha resultado más difícil de retratar?
Cualquiera con una nariz grande. Puedes caer en la “caricatura fácil”.
¿Se autorretrata? Hace mucho que no.
¿Cree que en una caricatura se puede retratar el yo interior de un personaje?
Reconozco que no me gusta la palabra caricatura, se queda sólo en lo cómico. Claro que puede y debe retratar el yo interior, si no, no está hecho el trabajo. Claro, que también hay personajes que apenas tienen yo interior.
Confiesa que prefiere la computadora a la pluma. ¿Le molesta mancharse las manos?
Sí.
¿Quiénes son sus referentes dentro del campo de la ilustración?
Hirschfeld, Schiele, Utamaro, Sasek, Hanna Barbera, los ilustradores infantiles del este… la verdad es que intento mirar a todos los lados posibles. Me quito el sombrero con Isidro Ferrer.
¿Se negaría a retratar a alguien?
Creo que no, pero sí tendría prejuicios dependiendo del fin del retrato.
¿Tiene algún otro proyecto en marcha?
Cambiar mi web. Tengo ganas de un proyecto que toque el fútbol. Los diseñadores nunca hablamos de fútbol.
¿Qué es lo que más le fascina de la cultura de Extremo Oriente?
Casi todo. La arquitectura, los espacios, la importancia del vacio (Tadao, Isozaki). El cine, (desde Miike hasta Zhang Yimou). Los ilustradores clásicos (Utamaro, Hokusai, Soken, etc). La comida, la idealización gráfica del sexo. La eliminación de lo superfluo, la sintetización de las formas, creo que en mi trabajo hay muchas similitudes. Y por supuesto “Humor Amarillo”, que es la impagable reacción a tanta contención estética.
+ info: www.jorgearevalo.com