CONXITA CASANOVA
Especial el duende: Críticamente
Críticos no, orientadores
¿Qué elementos son esenciales a la hora de construir una crítica de cine?
Lo importante es actuar de forma rigurosa, partiendo todo lo que se diga desde la verdad y el respeto. Nunca califico las películas como buenas o malas.
¿Con qué críticos se identifica como espectadora y a cuáles no leería jamás?
Tengo bastante afinidad con Carlos Boyero. También me gusta el análisis inteligente de Argimiro Lozano y el estilo de Jaume Figueras, de Fotogramas. Cuando empecé en esto coincidía con Jorge de Cominges, ahora director de Queleer. Huyo de los comentarios que buscan sangre y van a destrozar la película, sin mirar el daño que nos hace a todos, porque nosotros también formamos parte de esto.
¿Se sufren muchas presiones antes de emitir una opinión?
En RNE, al no tener publicidad, tenemos más libertad de acción. Si algo no me gusta, lo digo desde el respeto, pero sin hacer cortesías al poder, porque eso sería perder la credibilidad, lo más importante que tiene un periodista.
¿Cree que el espectador tiene en cuenta las críticas para ir al cine?
Tengo que decir que sí. Es un complemento a la información de las películas, para que el público ahorre tiempo y dinero. Damos pistas para orientar en la selección de las cintas. No obstante el término crítico está un tanto desfasado, prefiero hablar de analistas u orientadores.
¿Existen rivalidades entre los críticos? ¿Se puede hablar de grupos de presión?
Creo que hay más compañerismo que pique entre los profesionales. Personalmente no me gustan las capillitas y creo que, por lo que respecta a Barcelona, no se puede hablar de guetos. En cualquier caso, creo que hay un nuevo estilo de crítico de cine, menos endiosado y adaptado a los nuevos tiempos.
¿En qué aspectos de una película se fija más para hacer una crítica?
Valoro la película en su conjunto, buscando referentes, intentando comprender las asociaciones de ideas y qué nos quieren transmitir con cada historia. Siempre saco alguna conclusión porque del cine siempre se aprende; del teatro, en cambio, es más difícil, a pesar de que son vasos comunicantes. El cine es un medio más rico, donde se mezclan todas las artes.
¿Dada la prisa de los festivales, ha cambiado de opinión al ver las películas de nuevo?
Siempre se ven más cosas en un segundo visionado, matices de los que no habías dado cuenta. En los festivales ocurre esto, dada la sobrecarga de películas y la urgencia por dar una opinión. Babel es buen ejemplo. Después del estreno, mientras una mitad de la crítica creía que era puro cine, la otra parte decía que no aportaba nada.
Por Francisco Palma Usagre
Foto: Susana Grau
Revista 73 (15/04/2007 a 15/05/2007)
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