Comenzó a escribir a los 20 años en Film-Ideal y desde entonces no ha parado. A pesar de ello, no se considera un crítico, sino un profesional del cine, ya que ha sido director y guionista, es responsable de la Escuela de Cine de la CAM y se encarga de la sección oficial del Festival de Málaga. En cualquier caso, Méndez-Leite considera que la falta de espacio para escribir y argumentar es el principal problema del crítico.
¿Qué le lleva a escribir de cine después de tantos años?
Hago crítica para obligarme a ir al cine, por la curiosidad de ver qué se está haciendo. Si no fuera así, no vería tantas películas.
¿Cuál es el principal escollo para realizar una buena crítica?
Me encanta escribir de cine, pero hoy es casi imposible por el escasísimo espacio que los medios dan a las críticas, que se han convertido en reseñas de sólo 14 líneas. De esta forma no se puede hacer un desarrollo, ni una visión crítica de las películas, dando sólo una impresión general, como la que haríamos a un colega al salir de una sala.
¿Considera que al público le interesa menos la crítica de una película?
El público jamás ha opinado de nada, en ningún caso. Son los que mandan los que deciden lo que gusta al espectador y lo que no. Eso son cuentos chinos. Creo que lo que está pasando es una especie de conspiración internacional para que pensemos lo mismo en todo el mundo.
¿Cómo es su relación con otros críticos de cine?
La verdad es que no tengo mucha relación con mis colegas, ya que la mayoría son de otra generación. Les leo, pero ni siquiera sé como son físicamente algunos de ellos.
¿Alguna vez han intentado que cambiara alguna crítica?
Si hablamos de presiones de forma directa, no las hay. En cambio, creo que en las redacciones se encargan los comentarios a los críticos más favorables a cada película. Me quedo con el sistema de publicar una crítica a favor y otra en contra.
¿De todos ellos, a quien considera un crítico de referencia y a quien no leería jamás? Valoro mucho el trabajo de Esteve Rimbaud, Carlos Heredero y otros. Con Sergi Sánchez no suelo estar de acuerdo, pero me parece que tiene un discurso y que razona bien, aunque no coincidamos. Hay otros muchos que son imbéciles, se inventan adjetivos que no existen, y estoy hablando de gente muy conocida.
Cuando analiza una película, ¿En qué aspectos detiene su mirada?
Hay muchas maneras de enfocar una crítica. Puedes fijarte en la construcción de los personajes, el análisis de las situaciones y prestar mayor atención a los elementos técnicos como la fotografía o el montaje, preguntándote qué se cuenta y cómo se hace. Hay otro estilo de crítica más intuitivo y poético, basado en los sentimientos que se generan. Yo cultivo ambos estilos aunque insisto, el problema principal es la falta de espacio para desarrollar las ideas.
Director, guionista, crítico… ¿Con qué se queda?
No me considero un crítico aunque realice esa labor en la Guía del Ocio. Digamos que soy un profesional del cine.