Equipo de sólida experiencia y pasión alimentada a diario. Han trabajado en diversos campos para clientes como Nike, Toyota, Antena3, Levi’s o Coca-Cola, o para estrellas del hip hop como DJ Vadim y sellos discográficos como Ninja Tune. Pero todo comenzó en la calle, pintando graffiti.
La mecha del estudio Inocuo the sign la prendió Javier Gutiérrez, creando en 2001 la marca y el estilo, un sello inconfundible en el resultado de sus trabajos, a pesar de la eterna renovación de sus códigos y la búsqueda de lo nuevo en cada proyecto. El núcleo creativo lo completan David Fernández y Txema Alguacil. Cada uno con sus propias especialidades. Y para que las cosas nunca se tuerzan demasiado, Miriam Romero capea en la producción.
Nunca dicen que no a nada apetecible y sus ambientes habituales son, en palabras de Javier, “trabajos plásticos en diseño gráfico y sus múltiples formatos dentro de la nebulosa de la estética moderna (motion graphics, editorial, ilustración, textil y web)”. Lo que quieren hacer lo tienen muy claro. Cuenta esto y mucho más Javier Gutiérrez para el Duende.
JG - El propósito del estudio es trabajar ideas que en cierto modo tengan algo que ver con nosotros tanto a nivel de concepto, de imagen o como un reto que nos obligue a evolucionar. Empezó siendo un sueño de adolescente vinculado a una iconografía, a una cultura graffiti, y ahora esos códigos se quedan en la mera falta de respeto al formato. Sacar de contexto tanto herramientas como oficios vinculados a la imagen en general.
Te “fascinaba dibujar letras” y te tiraste a la calle de muy joven a firmar piezas como Inocuo. ¿Alguna vez has hecho algún graffiti en algún lugar prohibido? Por supuesto, que yo sepa nunca ha sido legal…
¿Algún tren? Sí, pero hace muchísimo tiempo. Una experiencia.
¿Qué es para ti lo que se ha dado en llamar street art o urban art? ¿Crees que son conceptos desfasados? Sí, a mí me gusta más el término post graffiti, ponerle una etiqueta genérica a algo que muta día tras día es imposible. Cada autor genera sus códigos y es muy difícil. El formato de la calle es eso: un simple formato.Van listos los corsés con gente que ha mamado de clásicos rompedores (Büro Destruct, The Designers Republic, Tomato...), y que ha colaborado con innumerables revistas de tendencias, eventos relacionados con la posmodernidad, festivales musicales de vanguardia... De alguna manera, su iconografía está ligada a la puesta al día de la creación de imagen en España.
¿Os consideráis partícipes del empuje que han tenido en los últimos años las tendencias estéticas en este país? Hemos apoyado al movimiento, por supuesto, el hecho de implementarlo en el diseño ha ayudado, porque nunca hay que perder de vista de dónde vienes. Sacarlo de contexto, darle la vuelta y hacerlo tuyo. Nuestro estilo es reconocible y nos ha ayudado a captar proyectos muy interesantes.
Entre vuestros últimos trabajos está la imagen del festival Cultura Urbana 07. ¿Qué aportáis en este caso?
El público de este proyecto está muy vinculado a la cultura específica del hip hop. Como todas las culturas tiene una iconografía muy característica, y con ilusión y fantasía creemos que la hemos llevado a un código nuevo. Nos inspiramos en el art déco, Miami… Tipos, trabajos geométricos… El tema de los bling bling y las cadenas era para darle un tono cómico al hecho de redimensionarlos y ultilizarlos como iconos informativos. Contamos con Alex Trochut, un viejo amigo que desarrolló la iconización.
Iconos, formatos, algunos molestos según para quién. Siempre es un tema controvertido lo del arte en la calle, y está lo del gamberrismo... Solo hay que ser respetuoso, elegir un buen sitio y disfrutarlo. El gamberrismo es parte del movimiento, pero hay mucha contaminación visual en una ciudad. Las grandes compañías se encargan de destrozar fachadas con una arquitectura que es parte de nuestra historia, y no se hace ni la mitad que cuando cogen a un chaval de 15 años pintando. Hay que plantearse que las ciudades tienen que adaptarse a las necesidades de todos los que la conforman, y está claro que hay muchas actividades que no se contemplan a la hora de diseñarlas. Se sigue apostando a nivel institucional por un arte que no necesita apoyo porque ya está establecido. Y hay sectores de la expresión artística que no caben en ninguna etiqueta, y simplemente desaparecerán. Entre ellas el graffiti.
www.inocuothesign.com (próximamente)