Rodrigo García
¿Dónde estaba usted en 1998?
No sé. Lo tengo que mirar en mi web. Ya está. Estaba en Chile, Suiza y España. En Chile hacía un workshop para escritores y actores que se presentó en el museo de Bellas Artes y pasó de todo… hasta hubo hostias. En Suiza presentamos la performance Nuevas Ofensas. Y estaba preparando dos piezas para 1999: Borges y Conocer gente, comer mierda. No se si esta obra la hice en 1998 o 99…
En lo que respecta a usted, aparte de recibir este premio, ¿qué es lo mejor que le ha pasado en esta década?
Lamentablemente, lo mejor fue marcharme de España a trabajar fuera, primero a Francia y luego a Italia y Suiza. Desde 2000 dejo de producir con 12.000 euros del INAEM y La Comunidad de Madrid y ya puedo vivir dignamente de mi esfuerzo, gracias a festivales como Avignon, Bienale de Venecia o Kunsten de Bruselas. El teatro Nacional de Bretaña se convierte en mi productor y eso cambia todo: mi equipo y yo podemos dedicarnos a lo nuestro sin pasarlo mal; mi papá y mi mamá eran carnicero y verdulera: nunca hubo dinero en casa para que el niño se dedique al arte.
¿Qué cosas son las que más le han gustado de la década?
Las “Documentas de Kassel”. Sobre todo la última, donde los artistas hacen cosas con las manos, frágiles, sin tecnología. También me ha gustado envejecer, me ha gustado mucho. Otra cosa que me ha gustado mucho en estos diez años es Asturias, vivir más cerca de las vacas que de los hombres. El nogal frente a casa se hace bello e inmenso con cada primavera y los hombres, por el contrario, se vuelven más viles.
¿Y las que menos?
Que en España no ha cambiado nada en gestión teatral. Pasan diez años y un chico que empieza ahora y pretende hacer un camino personal en las artes escénicas recibe el mismo apoyo que nosotros hace dos lustros: un revólver para que te pegues un tiro.
¿Qué proyecto tiene entre manos?
Hacemos gira con cuatro obras por Estados Unidos y Europa. Comenzamos a producir, por fin, una pieza nueva en Asturias, mi casa, para presentar en el festival de Cádiz y en el de otoño en Madrid; la produce la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales. Y cerramos para el 2009 nuestra colaboración con la Volksbuhnne de Berlín, donde haré una creación nueva.
Belén Gopegui
Acudo a este poema de Idea Vilariño para dar las gracias a la revista El Duende. La poeta uruguaya lo escribió por un motivo bien distinto. Para “agradecer” los folletos, procedentes al parecer de la embajada americana, con fotos de los guerrilleros muertos en Bolivia, enviados con afán de desmovilizar a quienes entonces luchaban. Me he permitido cambiar en dos ocasiones, dentro del poema, Vietnam por Irak. Gracias también a El Duende por construir un espacio y un tiempo en donde puedan nuevamente ser leídos los versos que ahora siguen.
Idea Vilariño (adaptación de Belén Gopegui)
Esto, que de poema tiene sólo la forma, es un agradecimiento a quienes nos están enviando folletos con las fotos de los cadáveres de los guerrilleros muertos en Bolivia, enmarcadas, eso sí, por textos falaces y torpes que, como siempre, como hacen en Vietnam a cada rato, erran el blanco (1968).
Agradezco
agradezco de verdad
de todo corazón
esos pobres retratos de sus muertes queridas
sus muertes por nosotros
que hasta el día de hoy no habían tenido
sino un rostro
el del Che.
Agradezco
agradezco y si pudiera
retribuir con creces
si yo también tuviera
semejantes servicios de información
con gusto
más
con feroz pasión prepararía
algo más que un folleto
para retribuir
prepararía un álbum
con las fotos de veinte mil muchachos
también agujereados también rotos
también quemados
muertos
mientras los ocupaban en destruir Irak
que por allá se pudren.
Sí
Uno está vivo
vivo
y algún día se muere
y
luego se pudre
Y qué.
También el lindo Kennedy
y el pobre pastor King
sin que nunca hayan hecho la guerrilla.
Hay algunos
hay muchos
que mueren en la cama
-no veo la ventaja-
pero por conseguirlo
hay quienes por la vida
van meneando la cola hasta arrancársela.
Otros
si nacen negros y en Estados Unidos
o en países así
a veces son matados como perros
y también quedan por ahí tirados.
Si por acaso se nació en Irak
es posible morir ametrallado
asfixiado pateado
tajeado contagiado retorcido
asado envenenado destrozado
por los occidentales y cristianos
por los occidentales y cristianos
por los cristianos digo.
Si tienen más fotografías
y no es mucha molestia
por favor les pedimos
no dejen de enviarlas.
Nadie se asusta de una muerte al sol
cuando se da la vida por un sueño.
Aquí en el Uruguay
los venerados héroes
anduvieron también por las cuchillas
y dejaron sus huesos por ahí.
Y el que hoy va a l guerrilla en Sud América
no va como ese chico de Khe Sanh
que quería comprarse un grabador.
Y el pobre bestia se alquiló tan sólo
por cobrar unos dólares de más.
Pero Señores
esto es otra cosa.
Cómo no lo aprendieron en Vietnam.
Esto se llama libertad o muerte
y para muchos ésa
no es una linda frase y nada más
es Libertad o Muerte
y lo de libertad va contra ustedes
lo de muerte también va contra ustedes.
Y hay quienes por cumplirlo
van al muerte.
Y qué.
Y hay además de ustedes
mercenarios
cipayos
vendepatrias
sicarios y malinches
y hay imbéciles
que también son el blanco de esa frase
que también tienen por opción la muerte.
Y hay –Señores-
seguro
quién lo duda
hay que elegir con decisión porque hay
dos vidas y dos muertes posibles
y porque hay
diferentes maneras de pudrirse.
Y ustedes
sin quererlo
ayudan a elegir en todo el mundo.
Gracias por todo. Libertad o muerte.