[ Noticias y Destacados ]



[ Revista y Sumarios ]


Ya en la calle el número 88.  más  info 

[ Otros Enlaces ]
[ Inicio - Revista . Primer Plano ]
Bogart

Siempre nos quedará Bogart

“Un héroe del primer Barroco tiene mucho que aprender de Bogart”

asesor de Don Quijote

Bogart ha participado como actor en más de 70 películas según el archivo de Internet Movie Data Base (www.imdb.com). Hemos visto una docena de ellas pero en la memoria sobrevive un solo personaje, un seductor en el desencanto, en la ebriedad, en el fracaso, en la nobleza travestida de cinismo, en el desprecio sistemático al género femenino como estrategia de conquista. “¿Dónde estuviste anoche, Rick? Hace mucho tiempo de eso...¿Te veré esta noche? Nunca hago planes con tanta antelación”.

Nada como volver a ver Casablanca, a la que nos devuelve una promoción de la abrigada prensa del domingo, para reconocer estos atributos del mito, de un “moderno caballero andante” en palabras del fallecido cinéfago Terenci Moix. Como tal, y en virtud de su éxito como asesor de Woody Allen en Sueños de un seductor, ordenamos a Bogart consigliere oficial del Quijote en su conquista de Dulcinea del Toboso. La suerte está echada.

La primera en el rostro enjuto del hidalgo. ¿Qué caballero se deja golpear en las posaderas de su escudero? El infeliz Sancho debe recibir 3.000 latigazos para desencantar a Dulcinea. Así lo ordena un engañado Don Quijote. Bogart no lo concibe así. Un caballero recibe los sopapos en su propia cara y a mano abierta. De hecho, la atracción física es proporcional a la fuerza de la bofetada. Cuanto más sonora, mejor. Y cuanto mayor sea la impasibilidad con la que se recibe, más fuerte será la tensión sexual.

Ahora bien, la “caballerosidad” de Bogart también pasa por abofetear a la dama en los casos de histeria o borrachera. El Quijote renunciará a esta última estrategia de seducción si no quiere transformar el cortejo erótico en cortejo fúnebre. Los tiempos han cambiado. Por fortuna.

También ha variado la táctica del reclamo amoroso. Un héroe del primer Barroco tiene mucho que aprender de Bogart. La receta es muy sencilla. Se empapa el idealismo de alcohol, engaño y desengaño. Lo que parece ser, no es, los principios se dejan para el final, los sentimientos se camuflan tras capas y más capas de cinismo. “Recuerda que te estoy apuntando al corazón” advierte el capitán Renault a Rick, el protagonista de Casablanca. “Es mi punto menos vulnerable” responde elocuente. Los consejos de Maquiavelo, Baltasar Gracián o ese tipo que tanto leen los aprendices de magnate (Sun Tzu) pueden complementar la asesoría de Bogart. La pieza objeto de la cacería, esa mujer que representa a todas las mujeres para nuestro cínico conquistador, queda así confundida.

Se reaviva el deseo con el desprecio y no con las declaraciones directas del Quijote. Bogart recomienda el encantamiento de Dulcinea mediante la estética del desencanto, el éxito por la vía del fracaso. Vale.

ir a página: 1

Por Gabriel Guillén
Foto:
Revista 51 (15/02/2005 a 15/03/2005)


[ Tienda El Duende ]
[ En esta entrega ]
[ Comentarios ]

[ Más Duende ]
[ Otros Duende ]
Premios Anuaria
Aeepp