Equilibrista de la elocuencia y contorsionista de vanguardias incorruptas. Yolanda Castaño (Santiago de Compostela, 1977) navega entre la customización del purismo lírico y el funambulismo de la erótica exquisita. Es Calíope. Thelma. Louise. Clarice Lispector y Mary Kingsley. Transporta el material de los sueños a la poética de los versos. Sin escalas y en caída libre.
“El verdadero poeta es el que inspira” -Paul Valery- ¿Prefiere inspirar o que le inspiren?
Mi deseo es que me juzguen por lo que escribo. Así es que prefiero que me inspiren. El verso escapa a mi control.
¿Más rupturista que transgresora?
Detesto la provocación gratuita y la autocomplacencia. Rechazo asentarme sobre cualquier hallazgo; me atrae la búsqueda y la investigación, incluso a riesgo de desorientarme.
¿La poesía te persigue o eres exploradora de versos?
En cierto sentido me tiene esperando a su puerta. Es caprichosa y sólo visita cuando le apetece. Soy muy indisciplinada a la hora de escribir. No practico el horario ni la constancia, permanezco en la puerta esperando a que llame…
Winona Ryder fue la musa de la Generación X; Grace Kelly la inspiración de Hitchcock… ¿Utiliza elementos sugestivos?
Varios reflejos de mi misma proyectados en diferentes espejos. Algunos mienten, otros deforman la imagen, otros devuelven heterogéneos puntos de vista, otros me aportan distintos ángulos y perspectivas sobre mí. Mi musa es el mundo que me rodea, las personas a las que quiero y admiro...
¿Anaïs Nin o Virginia Wolf?
El movimiento de una y la quietud de la otra.
¿La poesía es descendiente de la emoción o de la razón?
Descendiente de la emoción pero observada a cierta distancia por la razón.
Para escribir… ¿Estructuralismo o caos?
Caos estructurado.
¿Y como actitud ante la vida?
Un cierto orden con puntos de fuga.
¿Existe poesía autobiográfica o es una redundancia?
La poesía autobiográfica es una visión reduccionista. Siempre se acaba hablando de uno mismo, pero a través de una divagación alimentada por lo que leemos, lo que sucede, lo que sentimos o lo que vivimos. No debe confundirse la veracidad -en la que creo profundamente- con el confesionalismo autobiográfico. Podemos desnudarnos más a través de una verdad no empírica que a partir de la autobiografía.
Borges dijo que los versos nacen del dolor porque la alegría es un fin en sí misma…
No estoy completamente de acuerdo. También escuché que la poesía en el amor y la felicidad era pleonasmo y tampoco es absolutamente cierto. La poesía nace de cualquier situación humana. Tengo la impresión de que subsistimos en una sociedad muy aséptica en la que sólo revelamos las emociones más nobles como el amor, pero hay otras pulsiones necesarias como la rabia o la cólera que pretenden ocultarse cuando realmente derivan de la intuición.
Creo en el poder de la imaginación para rehacer el mundo y trascender la muerte -J.G Ballard, en What I Relieve- .¿Y tú, en qué crees?
La creatividad y la creación a través de las palabras están capacitadas para mover las conciencias; y agitar las conciencias es una forma de mover el mundo de manera sigilosa. Trascender la muerte, la memoria y la posteridad, creo en esa función transformadora de las palabras y de la literatura. Como vehículo o agitación de conciencia.