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POR AMOR AL ARTE
Reportaje
Tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid aportan fondos bien a la sala, bien a los espectáculos
Dificultad vencida tras dificultad aparecida los artistas tratan de abrirse su pequeño camino, pero encuentran que se les convierte muchas veces en pendiente con lo que para muchos es la cuarta penuria: la SGAE, "que nos impone un diezmo ya que debemos pagar el diez por ciento por derechos de autor de lo que recaudamos" dice Marisol de Las Tablas, aunque otros, como Esther han encontrado "formas de colaboración de forma que ellos celebran actos en las salas de la ANEM".
Pero no todo son penurias. Tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid aportan fondos bien a la sala, bien a los espectáculos. Por ejemplo, la sala El Curro DT, en la que trabaja una compañía-cooperativa de siete artistas, basada en los espectáculos de danza teatro. DT cumple ahora tres años satisfecha de "ya tener un equipo consolidado. Ahora ya nos vamos a atrever con compañías invitadas", nos cuenta Olga, una de sus miembros. Esto demuestra que han conseguido hacerse su pequeño hueco, aunque para ello la madre de otra de las componentes, Bea "nos cosa los vestidos".
Una mirada a los datos sirve para comprobar que las subvenciones son necesarias: el alquiler de la sala son 2.600 euros y la recaudación 3.000. Gracias a este dinero los artistas sobreviven y el público puede ver nuevas propuestas a un precio razonable. La compensación a todo este esfuerzo es clara: "Poder abrir la sala y bailar", dice Marisol, "tener un sitio donde actuar todos los findes", dice Olga, ya que todas estas salas nacen de una misma madre: la necesidad de actuar, el impulso de expresarse.
Por LPG
Foto:
Revista 47 (15/10/2004 a 15/11/2004)
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