Àlex Rigola copyright Maider Mendaza

Àlex Rigola

El teatro como sistema de comunicación

Àlex Rigola ha sido nombrado director del sector teatral de la Biennale di Venezia para las ediciones 2010 y 2011, justo en su última temporada al frente del Teatre Lliure de Barcelona. Durante 15 años, su trayectoria profesional ha destacado por su exquisitez y valentía en la dirección artística de sus espectáculo. Quienes los han visto saben que son una caja de Pandora donde cabe todo -rock'n'roll y punk; cine y proyecciones; motoristas y aviones; Shakespeare, Brecht, Mamet y Dressder-, pero no todo vale. En 2011 llega su montaje Gata sobre tejado de Zinc caliente, una coproducción del Teatre Lliure y el Centro Dramático Nacional.

Abres temporada con Gata sobre tejado de Zinc caliente. ¿Qué te interesa de esta pieza de Tenesse Williams?

Se trata de un retrato sobre las relaciones humanas más cercanas. Continuamente nos preguntamos por qué es tan difícil comunicarnos, hablar con las personas que queremos y en este espectáculo los personajes se enfrentan a este tema.

¿Alguna modificación respecto al original?

La pareja protagonista, originalmente representada por veinteañeros, la encarnan dos actores cercanos a los cuarenta para dotar a la escena de mayor profundidad. También he querido que la música tenga un peso específico durante el desarrollo del espectáculo, para ello un pianista en escena interpretará en vivo melodías muy suaves que contrastan con la violencia de los diálogos.

La revisión de obras clásicas, como La Trilogia de Shakespeare o Troianas de Eurípide, son tu fuerte. ¿Qué te ha aportado?

Trabajar con obras clásicas entraña ventajas y dificultades. Entre las ventajas presentas obras ya consolidadas que funcionan estructuralmente. Al mismo tiempo hay que reinventar una escritura escénica original que comunique de manera innovadora con el publico actual que ya conoce estas obras, sin caer en un aburguesamiento peligroso, pero sin prescindir de la esencia de la obra.

¿Hay una continuidad de fondo en los proyectos que has estado desarrollando a lo largo de tu carrera?

En estos primeros 15 años de carrera teatral he desarrollando diversos lenguajes artísticos; ha sido una evolución muy rápida, que quizás en los próximos veinte años será más delimitada y menos dinámica. Todavía no tengo una línea definitiva que seguir y estoy abierto al mundo, el teatro para mi es un sistema de comunicación. Respecto a la continuidad de fondo mi trabajo está relacionado con el tema social, sobre todo frente a una posición critica del poder, sea un rey, un presidente o un padre de familia.

¿A quiénes consideras tus referentes?

Romeo Castellucci o Frank Castorf son 'maestros' que han sido importante para mi evolución artística y que todavía me emocionan a través de sus espectáculos. Si hablamos de los elementos artísticos que componen la estructura de mi obra, la música como el arte plástico tienen un rol central; la banda sonora y las instalaciones visuales caracterizan y definen la escena.

A lo largo de estos años ¿Qué ha aportado el teatro a tu vida?

Sinceramente para mi no es fácil separar el concepto arte-vida, en general, el teatro está muy presente en mi mundo personal; pero en mi vida privada hay algo importante que no forma parte de ese universo artístico: mis hijos.

¿Cómo resulta la experiencia de ser el actual director del área de Teatro de la Bienal de Venecia?

Es un encargo importante, sobre todo el hecho de internacionalizar todo el trabajo que he realizado estos años; y también es una preciosa ocasión para nuestra compañía de darse a conocer mundialmente. Y desde luego es muy interesante desarrollar este proyecto dentro de una institución tan importante y bien estructurada como la Biennale di Venezia.

Mirando al futuro ¿Hacia dónde se dirige Àlex Rigola?

Sin duda hacia el campo artístico. Quiero seguir dirigiendo espectáculos, peo también escribirlos, siempre mirando a nuevas formas de experimentación que abarque todos los lenguajes del arte.

Texto: Mónica Cuende y Enrico Barazzoni.

Gata sobre tejado de Zinc caliente. Teatre Lliure. Del 30 de septiembre al 12 de diciembre (en catalán) / Del 20 de enero a 27 de febrero de 2011. Teatro Valle-Inclán. Sala Francisco Nieva.

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